Entrevista en periódico

Hace unas semanas, un reportero británico contactó conmigo vía Instagram y posteriormente vía mail para interesarse en mi práctica de la brujería. Me pidió permiso para redactar un artículo para el periódico para el que trabajaba y días después se dio la entrevista vía telefónica y en inglés. La conversación fue fluida, amena y agradable. Si bien debo decir que en el resultado final se han tomado ligeras licencias respecto a lo que yo dije originalmente —no olvidemos que es The Mirror, un periódico sensacionalista—, admito que el resultado final, el mensaje que quería transmitir de eliminar la imagen de la brujería como algo oscuro, malvado y negativo, ha sido reflejado. 
Os dejo mi propia traducción del artículo (donde hay algún error, mi hija se llama Mara y no Mala). 

Bruja realiza rituales paganos desnuda con sus hijos, y afirma que la desnudez les ayuda a unirse con la naturaleza
Por Tom Ball y Abigail O’Leary
Una bruja con tradición propia que realiza rituales paganos con sus hijos, afirma que la desnudez les  ayuda a conectar con la naturaleza.
Con la ayuda de su hijo, Cristian, de 15 años, y de su hija, Mara, de 11, Sonia Rincón a menudo realiza rituales en su cocina para celebrar la luna nueva y llena.
Los niños se unen realizando hechizos, escritos en trozos de papel, y quemándolos en un enorme caldero humeante.
La divorciada Sonia, de Valencia, España, que también usa un sombrero de bruja puntiagudo y tiene una escoba, dijo: “Cuando estás practicando brujería y Wicca, un movimiento religioso pagano contemporáneo, trabajas desnudo, por lo que eres totalmente natural y no tienes nada que esconder“.
Es una tradición que realmente me gusta, porque a veces la gente te juzga por la ropa que usas. En la brujería, todos somos iguales y cuando estamos desnudos, todos somos iguales también. Sin embargo, solo realizamos rituales desnudos cuando estamos en recintos cerrados. No somos exhibicionistas y no queremos resfriarnos. Mis hijos nacieron desnudos, por lo que piensan que la desnudez es perfectamente normal“.
El interés de Sonia por la brujería comenzó cuando ella tenía solo seis años.
Ella recuerda: “Era el 6 de enero, día de los Reyes Magos, el día en que los niños españoles reciben regalos de Navidad. Mi prima, que ahora tiene 38 años, me dijo que mi abuelo no iba a venir. Había fallecido y estaba yendo a otro lugar para renacer. Después de eso, comencé a creer en la reencarnación y comencé a leer libros infantiles sobre mitología“.
Cada vez más curiosa sobre las religiones alternativas y las formas de vida, en su adolescencia, Sonia llevó su investigación un paso más allá.
Ella cuenta: “Cuando era adolescente, tuve internet por primera vez. Comencé a buscar información sobre la magia, la luna, las nuevas religiones, las estrellas y el legado de la brujería y la Wicca. Todo parecía animar a vivir muy conectado a la naturaleza y, desde entonces, he usado la brujería para ponerme en contacto con el mundo natural y respetar todo lo que hay en él“.
Criada como católica, convertirse en bruja atrajo la desaprobación y el escepticismo de algunos miembros de su familia.
Sonia continúa: “Al crecer en una familia católica, se te dice que si haces algo mal, irías al infierno, así que necesitas orar por el perdón. Con la brujería, eres el dueño de tus propias decisiones y sufrirás las consecuencias de ellas. Es algo más libre en lo que creer. Cuando, a los 16 años, decidí que quería ser bruja y no católica, comencé a comprar libros sobre el tema y comencé a practicar por mi cuenta en casa. Pero mi madre pensaba que era peligroso, que era como una secta y que estaría haciendo sacrificios de animales. ¡Creía en todas las historias sobre brujas malvadas que mataban a niños!
Ahora, no solo la madre de Sonia, Antonia, de 57 años, ha cedido, sino que incluso ha pedido su ayuda en algunas ocasiones.
Sonia se echó a reír: “Lo lleva mejor ahora. Cuando iba a examinarse para el carnet de conducir, ¡me preguntó si podía hacer algo para ayudarla a aprobar! Pero le dije: ‘No, lo siento, ¡no es así como funciona! ¡Tú eres católica, no eres una bruja, así que no puedes elegir!‘ (Me refería a que no puedes ir eligiendo hoy tomo esta religión porque me interesa más y mañana vuelvo a la mía)
Algunos miembros de mi familia dicen: ‘se está volviendo más loca cada día’. Mi prima Silvia dice: ‘Si te funciona, está bien’, y algunos de mis amigos tienen curiosidad“.
A medida que aprende más sobre cómo hacer pociones herbales, los remedios de Sonia también están resultando populares entre algunos de sus amigos.
Ella nos cuenta: “Hago algo que es muy bueno para el dolor de garganta y hago un té para el dolor menstrual, con hojas de bolsa de pastor, flores de milenrama, hojas de salvia, hojas de melissa, hojas de stevia y flores de valeriana. Mis amigas vienen a mí diciendo que tienen dolores de estómago, toman mi té y se curan. Es mucho mejor que tomar medicina convencional“. (Inventada total. Hablé de un té de hierbas que ayuda con los dolores menstruales y que amigas mías al llegar a casa me lo piden porque les funciona. No dije que lo hiciera yo). 
Si bien Sonia insiste en que no se ha unido a una secta, opera regularmente como parte de un coven, un grupo de brujas.
Ella explica: “A menudo celebro la luna llena con un grupo de otras 16 brujas. Vamos y celebramos la luna juntos. También cenamos juntos, compartiendo comida y bebida, como una pequeña familia. Nos divertimos“. (Esto lo conté en pasado, diciéndole que debido a las responsabilidades de cada uno, nos era ya imposible juntarnos tanto). 
Para Sonia, las herramientas de su oficio, así como su caldero, incluyen una varita, utilizada para canalizar energía y escribir el nombre en el aire de las personas que quiere proteger, y un sombrero puntiagudo, que de nuevo canaliza energía (me preguntó por mi athame y varita y le dije que tenían las mismas funciones solo que con el cuchillo se puede hacer inscripciones en velas, no dije en el aire). También la ayuda a ser reconocida por desconocidos como una bruja (más bien dije que me llaman bruja cuando lo llevo y me giro y digo “gracias”, para normalizar la palabra y se deje de usar como insulto).
Su escoba es estrictamente para fines de limpieza, y además es una gran coleccionista de cartas del tarot y lee las cartas para evitar que tome decisiones impulsivas.
Admito que soy muy impulsiva, por lo que consultar las cartas del tarot me ayuda a pensar con claridad y a no actuar a toda prisa“, dice.
A pesar de que su hijo le dijo que uno de sus maestros había dicho que estaba “teniendo demasiada fantasía en casa”, Sonia desea incluir a sus hijos cuando realiza sus rituales dos veces al mes. (Más bien la pedagoga me lo dijo a mí y le di una lección de historia). 
Al describir el próximo gran evento en el calendario de las brujas, Samhain, una versión celta de Halloween, el 31 de octubre, el Año Nuevo para los Wiccanos, dice: “Preparamos un altar y colocamos un pequeño plato de la comida favorita de nuestros antepasados.  Luego les escribimos una carta y la quemamos en el caldero. Es la última celebración del año y nos da la oportunidad de agradecer todo lo que nos ha sucedido este año“. (Agregué también que se desterraba lo malo de este año también). 
Sonia, dispuesta a disipar la creencia de que todas las brujas lanzan hechizos malignos y hacen cosas malvadas,  ve su práctica de brujería como una fuerza para el bien: ayudar a aquellos que la practican a empatizar con la naturaleza.
Añadió: “Para mí, ser una bruja es estar completamente relajada (y en paz contigo mismo, dije)y nunca hacerle daño a nadie“.
Fuente: Mirror

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s